¿Somos todos fotógrafos?

Las cámaras de Hanneli Mustaparta fotografiadas por Tommy Ton.
Las cámaras de Hanneli Mustaparta fotografiadas por Tommy Ton.

Rara es la vez que navego por internet y no acabo entreteniéndome en la web de (mi adorada) Garance Doré. Fue ahí donde hace un par de días me topé de nuevo con este vídeo que tanto me gustó en su momento. Volví a verlo y volvió a sorprenderme la rotunda afirmación con la que finaliza: todo el mundo es fotógrafo. (Ya siento el spoiler… Merece la pena igualmente).

No seré yo quien se atreva a contradecir al mismísimo Peter Lindbergh, pero poder debatir con él al respecto sería un enorme privilegio.

Es cierto que hoy en día todos llevamos una cámara en forma de smartphone en el bolsillo del pantalón. Pero al igual que no todo el que sabe escribir puede contar una historia, no todos los que tienen en sus manos un dispositivo que capta la realidad saben realmente plasmarla. Si juntar letras no asegura un libro, apretar un botón no garantiza una foto.

La afirmación de Lindbergh es 100% desinhibidora. Por eso estoy más de acuerdo con la que expresa Pedro Meyer en esta entrevista, al decir que “todos somos fotógrafos pero con una cultura visual escasa”. Creo que ahí está la clave y quizá sea ese matiz el que marque la diferencia entre unos y otros. Puede parecer una obviedad, pero para hacer buenas fotos hay que haber visto muchas buenas fotos primero (y aquí incluiría un concepto muy general de imagen; cine, pintura, arquitectura, diseño… Vida más allá de Pinterest e Instagram).

Nuestros ojos requieren de entrenamiento para que sean capaces de ver donde otros sólo miran. Y esa sensibilidad o gusto es la que a veces le gana la partida a la técnica. Muchos nos obsesionamos con ella y está claro que no es lo más importante. Puede que tu foto tenga unos parámetros perfectos ¿¡Estabas en automático!? y aún así no aportar nada. Ser mediocre al margen de ellos.

Tampoco quiero decir que todo lo que dispares tengan que ser FOTONES que te pongan el vello de punta, pero sí que al menos tengan un criterio de realización detrás. Una mínima reflexión de luz, composición y reconocimiento del momento que se quiere captar.

¿Qué pensáis al respecto?, ¿aceptamos “fotógrafo” como profesión nuestra de cada día?…

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